viernes, 31 de octubre de 2008

Raid Temuco, Quepe, Mahuidanche, Maquewe-Pelales, Temuco

Este paseo estaba pendiente. En aquella oportunidad en que visité Gorbea, y al ver desde la ventana del bus, que me transportaba de regreso a Temuco, las viejas estaciones ferroviarias de Quepe y Metrenco, me puse la meta de visitarlas en un plazo breve. Metrenco fue el primer sitio visitado, el 20 de septiembre de 2008, y tenía planificado viajar en mi bicicleta hasta la localidad de Quepe el día sábado 18 de octubre, pero un triste imprevisto me llevó a movilizarme en aquella fecha a la ciudad de Bulnes, en la Región del Bío Bío.

Como la experiencia de viajar acompañado es mucho mejor, invité a mis amigos Jaime y Washington a realizar este viaje, explicándoles las motivaciones que me inspiraban. Hoy nos reunimos en el sector del acceso a la ex Base Aérea Maquehue. Llegué al lugar del encuentro a la 10:00 horas, Jaime llegó unos minutos más tarde y, finalmente, Washington. A las 10:15 horas comenzamos a rodar, haciendo ingreso desde la Ruta Cinco Sur hacia el camino que nos llevó por la Comunidad Indígena de Licanco. Para mi sorpresa, el camino está siendo nuevamente asfaltado, por lo que esta vez el recorrido fue muy rápido, a diferencia de mi experiencia por aquel lugar en mi ida a Metrenco el 20 de septiembre. Una vez que accedimos a la calle lateral que va paralela a la Ruta Cinco, ya a las 11:15 horas estábamos pasando frente a la Estación ferroviaria de Metrenco.

Llegando a Metrenco

Quince minutos después nos detuvimos para fotografiar un pequeño puente ferroviario que data de la época de la construcción del tramo Temuco a Pitrufquén, hacia el año 1896.


A las 11:50 horas estábamos llegando al río Quepe. Una vez cruzado por el puente carretero, bajamos a la playa del río, a fin de fotografiar el puente ferroviario que cruza esta corriente.


Accedimos a la orilla de la vía férrea, y al puente mismo, a través de un terreno que estaba cercado precariamente. Yo fui el primero en llegar al puente ferroviario, para ser fotografiado por Jaime. Revisando las vigas metálicas encontré una placa que indicaba el fabricante de aquella estructura metálica: "Schneider y C. Creusot 1896". Desde la altura del puente llamé a Jaime para que me llevara la cámara fotográfica. Me retiré de la escructura para indicar a Jaime un sendero por el que podía llegar al terraplén de la vía férrea, y me di cuenta que había una mujer que gesticulaba enérgicamente frente a Jaime y éste le decía algo. Desde la distancia no se oía la conversación, pero se notaba que había molestia en aquella persona. Luego de eso, Jaime subió por otro lugar y me contó lo acontecido: la mujer estaba molesta por que estábamos pasando por "su propiedad", y Jaime, acertadamente, le había señalado que el lugar que ella estaba ocupando era una faja ferroviaria de propiedad fiscal, pero ella no oía razones... Finalmente llegó Washington, quien expresó que la mencionada señora había cambiado su actitud y que le había permitido acceder a la vía férrea a través de "su" propiedad. Nos fotografiamos en aquel lugar histórico y emprendimos nuevamente el viaje rumbo al pueblo de Quepe, ubicado a 1,5 kilómetros al Sur del río.

El tamaño de la estructura del puente se aprecia con lo diminuto que me veo sobre él
Vista hacia el Norte. Minutos antes pasó un tren de carga hacia el Sur

Entramos al pueblo a través de un paso sobre nivel que cruza la Ruta Cinco por el lado Sur de la localidad. Por una calle principal logramos acceder a la Estación Ferroviaria. Fotografié el lugar y el antiguo edificio (construido en el año 1897). Al no estar operativa la estación ferroviaria, el semáforo ya no tiene sus aspas; y el edificio ya no está habitado por personal ferroviario, si no por una familia que restauró la casa para hacerla habitable, pues había estado abandonada y expuesta a la destrucción y al uso impropio que la había convertido en un antro.

La característica forma de los edificios de las antiguas estaciones ferroviarias del Sur de Chile

Conversamos unos quince minutos con el fefe de la familia y su esposa, quienes, como pudimos darnos cuenta, son personas de gran esfuerzo y dedicación al cuidado del lugar que les acogió como su hogar. Nos despedimos afectuosamente de estas personas y comenzamos cerca de las 13:00 horas el regreso hacia Temuco. Cruzamos hacia la calle lateral a través de la pasarela peatonal en altura del acceso Norte de Quepe, y continuamos pedaleando hasta encontrar el camino ripiado al sector Mahuidanche, al Poniente de la carretera, en cuyo trayecto cruzó un lindo zorro delante de nosotros. Unos centenares de metros más allá nos detuvimos a comer una colación en una playa al borde del río Quepe y descansamos a la sombra de unos sauces ubicados en el lugar.

Los puentes sobre el río Quepe, desde el Poniente, camino a Mahuidanche

Por la ruta de Mahuidanche

Hora de colación... y de "reportarse" a la cónyuge

Jaime había llevado dos pequeños álbumes con fotografías de la época de nuestro servicio militar, las que revisamos y recordamos los nombres de los varios personajes que en ellas aparecían. Una media hora estuvimos allí, para luego retornar al camino que nos llevó al sector Maquewue-Pelales, siendo ya las 15:20 horas. Allí el río Quepe es cruzado por dos puentes: uno bastante nuevo, que soporta el tránsito de vehículos mayores, y uno en desuso del tipo "colgante", completamente hecho de madera. Más fotografías en el lugar, que tiene una vista espectacular al cajón del río, nos hizo detenernos unos veinte minutos allí.

Antiguo puente colgante, en el sector Maquewue-Pelales

Continuamos por el camino asfaltado que pasa cerca del Hospital Maquehue, que atiende a la gentes del sector, mayoritariamente de la etnia indígena mapuche, llegando al sector Maquehue a alrededor de las 16:30 horas. Desde allí fueron unos veinte minutos hasta el lugar que fue nuestro punto de partida a las diez de la mañana. En la despedida, nos dijimos "hasta la próxima salida", lo cual podría ser a un lugar más lejano, incluso con el transporte de nuestras bicicletas en un bus, para un acercamiento a algún destino espectacular de esta Región de La Araucanía.

Fueron siete horas de viaje, con variadas experiencias: desde las desagradables, como la de la señora que increpó a Jaime, pasando por la edificante conversación con la familia que ocupa el edificio de la ex Estación de Quepe, ahora el hogar de gente esforzada; y, finalmente, los paisajes espectaculares a sólo unos cuantos kilómetros de Temuco.

Más fotos se pueden ver aquí
Temuco a Quepe


Éste fue el trayecto recorrido, aproximadamente un total de 35 kilómetros